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Sexta sesión: 5. La levedad y el peso


Para retomar el tema del peso y la levedad, Kundera parte nuevamente de Tomás, pero en esta ocasión lo hace a partir de una nueva forma de sucumbir ante el: regresando a la Praga tomada por los soviéticos detrás de la mujer que se volvió para el, un niño rescatado por las aguas en un cesto. La metáfora de Edipo, a pesar de su levedad, lo obliga a sucumbir al peso de Teresa y lo obliga a confrontarse nuevamente con otra decisión crucial. Para Tomás, la figura de Edipo tiene un doble significado. Su nacimiento a la deriva le recuerda a Teresa por un lado, pero sus últimos años de vida son metáfora de la condición actual de su país. Al igual que Edipo, muchos de sus compatriotas condenaron de buena fe a su país al tratar de salvarlo, lo cual abre un debate a partir de la noción de culpa. ¿Qué tan responsable es una persona que causa daño sin saber lo que hace? ¿Se le puede culpar si cree que va por el camino correcto? Tomás cree que al menos tiene que existir un reconocimiento de los propios actos, como Edipo al sacarse los ojos y esto lo condenará, pues tendrá que elegir entre retractarse por su opinión o aceptar una tergiversación de sus palabras.

La decisión que va a asumir Tomás la hará en nombre de Teresa. El peso de Teresa en su vida es lo que lo obligará a tomar esta decisión de peso (Es muss sein), de la misma manera que ha determinado los últimos pasos importantes de su vida. Ese mismo "es muss sein" que lo llevó a Zurich también lo obligó a regresar a Praga y de la misma forma, lo obligará a decidir nuevamente si debe dejar que otros hablen en su nombre. El mismo "es muss sein" lo llevará a abandonar nuevamente Praga, en nombre de Teresa: su memoria poética más fuerte. Si por un lado Teresa lo conducirá desde el peso, por otro lado, sus amantes y su colección de gestos particulares de cada una son rasgos de la levedad a la cual rechazará voluntariamente, pues sus amantes no son más que eso; rasgos fugaces. Teresa, por su parte, es el niño en la canasta salvado por las aguas, su "es muss sein" y la persona que hará volar en sueños.

Por otro lado, a pesar de estar guiado por el peso, sus decisiones le otorgarán levedad en una primera instancia. Una de las consecuencias que asume es el abandono de su profesión y de la imagen proyectada ante su entorno. Los lectores identificaron en la profesión de Tomás, un peso conectado a la vocación y a lo que de el se espera, también por la forma en que se conciben socialmente la cobardía y el valor. Kundera las determina a partir de los gestos y desde su percepción colectiva. Tomando en cuenta que la vocación de Tomás esté en riesgo, es entendible para todos que Tomás acepte retractarse, e incluso a partir de la sonrisa se lo harán saber. La cobardía en el colectivo es bien aceptada y su signo de aprobación es la sonrisa. Sin embargo, lo que implicó la decisión de Tomás fue vergüenza. La transformación de la sonrisa en la incomodidad de mirarlo lo liberan por un lado de la imagen que proyecta ante los demás, y por ende, de peso. Por otra parte, la sencillez de su nuevo empleo y el deseo de algunas personas por ayudarlo a través de ofrecimientos de trabajo, también son peso liberado.

Todo esto es lo que para Tomás implica elegir a Teresa y dejarse arrastrar por el peso de su memoria poética: el abandono forzado de todo lo que antes tenía, en nombre de ese "es muss sein" que lo arrastra y que inicialmente nació de algo tan leve como un grupo de casualidades. La metáfora de Teresa es tan peligrosa que es casi como si las mismas aguas que mueven al niño en el canasto, los arrastrara tan delicadamente como si volaran por encima de las estrellas.





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