Segunda sesión: 2. El alma y el cuerpo


 "Teresa nació de una barriga que hacía ruido". Con esta sencilla afirmación, Kundera nos recalca que Teresa es un personaje, no un ser humano, y que no espera de nosotros que pasemos la ficción por realidad. Además de eso, nos presenta al personaje como idea, es decir que más allá del papel que jugará Teresa en la historia, Teresa es una idea en desarrollo de Kundera. Y esta idea es la de la separación del cuerpo y el alma.

El sonido de las tripas de Teresa, la aqueja el día de su primer encuentro sexual con Tomás. Ella ha llegado al apartamento de él y le empiezan a sonar las tripas. Por más que se esforzó porque este momento fuera perfecto, su cuerpo ha traicionado a su alma, evidenciando que la unión entre estos dos es solo ilusoria. Sin embargo, aunque Teresa no lo entienda, fue precisamente la enfermedad (del cuerpo traidor de Teresa) la que hace que Tomás se apegue a ella como si se tratara de un niño desamparado que le llegó río abajo en un cesto.

El problema del cuerpo y el alma es la obsesión de Teresa. Siempre se miró largo rato al espejo esperando descubrir un atisbo de su alma, algo que hiciera que ese cuerpo suyo fuera diferente a los millones de cuerpos.

Kundera nos explica que toda esta obsesión le viene de su madre. Su madre había sido muy hermosa y había tenido nueve pretendientes. Sin embargo, había tenido que casarse con el hombre que la dejó embarazada de Teresa. La madre sentía que aquella elección forzosa había arruinado su vida y en su fuero interno culpaba a su hija, privándola del amor y comprensión que esta buscaba. Al notar su belleza y  su juventud extintas, la madre de Teresa decidió erradicar de su vida la vergüenza y exhibir la fealdad y el deterioro de su cuerpo.

En el mundo de la madre, Teresa no tenía derecho a su individualidad y por eso buscaba, escondido en algún lugar de su rostro o de su cuerpo, un sello de su alma. La madre le censura esta búsqueda y le recalca permanentemente que la belleza es pasajera y que el cuerpo es poco más que una máquina profana. Teresa necesita escapar y está a la búsqueda de una señal que le indique que ha llegado de irse. Esta señal aparece cuando Tomás llega a tomarse un trago al restaurante donde ella trabaja y las causalidades que rodean su llegada, cobran un sentido de composición musical para ella. El libro que el pone sobre la mesa, la música de Beethoven que suena en la radio, el número 6 de la habitación en la que él se hospeda, todo cobra sentido gracias a lo que Kundera llama un sentido de belleza.

No es que tengamos un destino previsto, ni que los acontecimientos se sucedan como en una película, lo que pasa es que nuestro sentido de belleza comienza a resaltar ciertos sucesos y a convertirlos en una composición musical. A lo largo de la vida los motivos musicales empiezan a repetirse y a adquirir significado. Nos volvemos también más sensibles a su repetición. Pueden parecer casualidades, de las mismas que abrumaban a Tomás en el capítulo anterior, "¿pero un acontecimiento no es tanto más significativo y privilegiado cuantas más casualidades sean necesarias para producirlo?"

Tomás fue un llamado de un mundo que a Teresa le había sido privado y fue el mundo de la ciudad, de la cultura ilustrada y de la belleza. Tuvo la osadía de empacar su vida en una maleta y marcharse a Praga a tocar la puerta de Tomás para ser admitida en su vida. Al llegar, su cuerpo la traiciona y empiezan los síntomas de la gripa, lo cual no le impide hacer el amor con Tomás apasionadamente. Mientras hacen el amor, ella grita con todas sus fuerzas, pero no era un grito de placer, ni un grito de dolor:

"Quien gritaba era el propio idealismo ingenuo de su amor que quería ser la superación de todas las contradicciones, la superación de la dualidad entre el cuerpo y el alma y quién sabe si la superación del tiempo"
 Después de un tiempo de esta nueva vida con Tomás, aparece el que será su tormento durante los años siguientes: los celos por las constantes infidelidades de Tomás. Conscientemente se dice a sí misma que no es una gran tragedia, que más allá de eso está el amor que se tienen, pero en las noches, sus sueños la atacan como un enemigo silencioso implacable. Sueña que Tomás la hace marchar desnuda entre otras mujeres alrededor de la piscina, en una marcha macabra en la él puede dispararle a cualquiera de ellas a voluntad.


Continuamos la discusión de este capítulo en la siguiente sesión --->

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